
A juicio de la Asociación ASPIDH/Arcoiris la falta de su identidad verdadera los margina de otros derechos ciudadanos como estudio, trabajo y desarrollo profesional.
Físicamente se sienten mujeres, pero legal y biológicamente son hombres que dicen haber nacido en cuerpos equivocados y hoy exigen el derecho a lo que ellos llaman su “verdadera identidad” y por eso marcharon hasta la Asamblea Legislativa de El Salvador, con la esperanza de que algún partido político los apoye.
Con el borrador de una pieza de correspondencia pieza de donde se establece una propuesta de ley Identidad de género, unos 20 transexuales salieron desde la Plaza Morazán y marcharon por la Avenida Monseñor Romero, la Alameda Juan Pablo II, hasta llegar al palacio legislativo, con una propuesta de ley que de identidad y derechos que la sociedad hoy en día les niega.
“No podemos conseguir un trabajo, nadie nos da trabajo, y por eso no tenemos otro camino que la prostitución, pero muchas no quieren llegar a eso”, dice Mónica Hernández, quien portaba una camiseta blanca con una frase en la espalda, donde se leía: sin nombre que me identifique no existo.
A juicio de la Asociación ASPIDH/Arcoiris la falta de su identidad verdadera los margina de otros derechos ciudadanos como estudio, trabajo y desarrollo profesional.
Dicen que respaldan su iniciativa con estudios que ellos han realizado en Latinoamérica , en países como Colombia, Venezuela, Cuba y Argentina, donde la población trans en estos países ya goza de reconocimiento, según su nombre escogido según su genéro.
ASIDPH/ Arcoíris solicitó el acompañamiento del FMLN en esta propuesta de ley, con la esperanza de que el frente los apoyara, después que este partido diera los votos para algunas reformas constitucionales, sin embargo la diputada Margarita Velado dicen que les expresó que el frente no estaría apoyando esta iniciativa, sin el consentimiento de la Secretaría de Inclusión Social, la cual fue negativa.
Estos sectores luchan contra la corriente, porque es casi seguro que ningún partido políticos estaría apoyando una iniciativa de ley de este tipo, ni de la Secretaría de Inclusión Social, mientras que solo gozan del apoyo “moral” de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.